Capítulo 31 —El cruce
Narrador:
Aylin apenas pudo sostenerse en pie. Su cuerpo temblaba, sus rodillas amenazaban con doblarse, y su respiración era un desastre. Roman la había dejado ahí, de pie en medio de su oficina, con el pulso descontrolado y la piel ardiendo de deseo y rabia a partes iguales.
Él, en cambio, estaba perfectamente sereno. Tranquilo. Malditamente seguro de sí mismo mientras terminaba su whisky con la misma calma con la que la acababa de dejar temblando.
Aylin intentó recupera