Capítulo 21 —Entonces hágalo
Narrador:
Roman no apartó la mano de su cuello. Sus dedos firmes, envolviéndola con fuerza medida, como si necesitara recordarle quién mandaba o recordárselo a sí mismo. Porque Aylin temblaba,sí, pero no era miedo y eso fue lo que lo desarmó.
Esa respiración agitada, esa piel caliente bajo sus dedos, ese brillo desafiante en los ojos, incluso así, atrapada, vulnerable... y preciosa. Se acercó más. Tanto que su aliento le rozó la mejilla.
—Debería echarte ahora mismo