Sienna Blake
Damon dijo que sería bueno llevar a Peluchín a una clínica veterinaria para ver la herida en su pata. Por eso, mientras todos esperan en la recepción a que sea atendido, el cachorro está en mis brazos, y lo acaricio.
Pronto nos llaman.
La consulta huele a desinfectante. Recorro el lugar con los ojos, observando todo: hay una mesa de acero inoxidable adaptada para animales, un armario con medicamentos, tarros de algodón, guantes y otras cosas — todo organizado perfectamente. Algunos