Mundo ficciónIniciar sesiónA mis queridos lectores: Si ahora mismo les tiemblan las manos y sienten el pecho oprimido... bien. Escribir este capítulo me rompió el corazón en un millón de pedazos. Ver a Kianna —la frágil, inocente y desesperada Kianna— suplicar por la vida de su hijo por nacer mientras era aplastada sobre aquel frío suelo de concreto fue uno de los momentos más oscuros y agonizantes que jamás he plasmado sobre el papel. Ella los amaba. Confiaba en ellos. Y ellos se lo quitaron todo: su dignidad, su bebé, su nombre y hasta su último aliento. La cobardía de Theo. La sonrisa demoníaca de Sasha. La fría traición del tío Richard. Cada lágrima que derramen por Kianna esta noche es una promesa. Porque mientras Kianna Velmond murió sola en aquel sótano oscuro... la historia no termina sobre aquel concreto manchado de sangre. El fuego se acerca. La tormenta se está formando.







