Angela.
Después de dormir a Gabriel regreso a la sala donde ya no hay nadie solo queda la chimenea con algunas débiles brasas que mantienen la habitación cálida, me siento al lado de las puertas corredizas abrazo mis piernas y recargo la cabeza en mis rodillas para poder ver el bosque que esta en silencio y calmo, este lugar parece como de una película es de ensueño me encantaría quedarme aquí pero eso es solo una fantasía estos lugares son solo para las personas ricas, un suspiro sale de mis l