37. CONOCIENDO A SUS PADRES.
Lía
Al llegar a la capital, Arthur me dejó en casa. Ya eran más de las diez de la mañana, y mientras nos despedíamos, me informó que esta noche tendría que acompañarlo a una cena en su casa para presentarme formalmente ante sus padres. Mis padres también estarían allí; era el momento de que ambas familias se conocieran. Al oírlo, una mezcla de nervios y ansiedad se instaló en mi pecho. ¿Me aceptarían? Siempre me ha preocupado que el hecho de ser una mujer de recursos modestos sea un obstáculo pa