Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlex se había quedado conmigo en todo día y de verdad agradecía de corazón lo atenta que era, me había ayudado con las heridas que me hice en los dedos y también me había buscado ropa y así me pude cambiar a algo más cómodo. Aunque viendo bien la ropa, sentía que la había comprado. La puerta de mi habitación se abre y veo que es Marta quien me sonríe para luego ver a Alex.
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