Punto de vista de Bella
Dos semanas después...
Me senté en el borde de la cama, acunando a Rose en mis brazos. Solo tenía dos semanas, pero guardaba en su interior cada secreto que había envuelto mi vida. Sus pequeños dedos se aferraron a los míos, delicados pero tenaces, y por un instante fugaz, casi me permití sonreír. Casi.
Pero entonces, el sonido agudo de mi teléfono en la mesita de noche rompió la paz. El corazón me latía con fuerza. Era Cole llamando. Me quedé paralizada, mirando la pant