_Señora le suplico, no le diga nada a Marcos, yo no quiero ni puedo volver a su lado, si él se entera que tengo un hijo suyo nuevamente estaré atrapada.
Fiorela se queda pensando, ella mira a Ana Paula y siente mucha compasión por ella, entonces le dice:
_No te preocupes, no le diré nada, pero déjame ayudarte, no puedo irme y dejarte a ti y a mi nieto en esta situación.
Ana Paula no soporta más y rompe en llanto, Fiorela la abraza y le dice con cariño.
_No llores, este será nuestro secreto, no