—“El Alfa te pidió que te unas a él para almorzar”, dijo Dexter, y vio cómo ella le entrecerraba sus grandes ojos de color marrón claro. Se preguntó qué estaría pasando por la mente de ella en ese momento.
Solo esperaba que lo escuchara y lo siguiera al comedor, donde Jayden la estaba esperando.
Dexter sabía lo impaciente y temperamental que era su Alfa. Un solo error leve podía incurrir en su ira, y mucho más desobedecerlo o hacerlo esperar.
No quería que Jayden volviera a lastimar a su compañ