CAPÍTULO 96: NO HAY SALIDA
El viento cortaba el aire mientras Akira corría a través del bosque, su respiración era errática, y su mente giraba con la confusión. Los pasos de Thane, ahora su perseguidor, retumbaban en el suelo detrás de ella. Sabía que algo había cambiado en él, algo oscuro lo había poseído. Él ya no la reconocía como su Mate, ni siquiera como persona, era como si se hubiese olvidado de quién era o viese a alguien más.
Con los ojos desorbitados, Akira miró hacia atrás, vio la si