CAPÍTULO 58: INDECISIÓN Y HUIDA
Thane estaba perdiendo la cabeza. Desde el momento en que Akira desapareció, su mundo se desmoronaba con una velocidad aterradora. Su lobo, normalmente calmado y controlado, rugía desde el interior, desesperado por salir, por reclamar lo que sentía que era suyo. El vínculo que ambos compartían le quemaba en el pecho, una punzada constante que le recordaba su ausencia. No podía pensar en otra cosa. No podía respirar sin sentir su aroma.
Sabía que había cometido un