CAPÍTULO 57: AL BORDE DE LA MUERTE
Akira se levantó tambaleante, con el cuerpo dolorido por los golpes de Azael y la mente aún aturdida por el caos que reinaba en el campamento. A su alrededor, el eco de gritos y aullidos resonaba mientras los lobos corrían de un lado a otro. Fuera lo que fuera lo que había causado el estruendo, había sumido al lugar en un estado de confusión total. Este era el momento perfecto para huir, pero una sensación de responsabilidad la detuvo. No podía irse sin antes