Seguimos a Seth, el me llevaba de la mano y eso, por alguna razón, me pareció de lo más romántico. Entre los árboles, no existía ningún sendero, la persona que estaba hablándome quería seguir oculta. Pensé de inmediato en mi antigua manada, o en mis padres, pero la voz no era como la de ninguno de ellos.
—El olor se confunde con el de las flores. Solo a una corta distancia se podría identificar. Casi no parece de lobo, es débil. —Seth le explicó a Jimmy, que iba caminando también a nuestro lado