Narra Kaia
El portal se abrió en un callejón familiar de Noxaria, el mismo que había cruzado cuando hui. Esta vez era diferente, esta vez no estaba sola.
Kaerith mantuvo el portal estable mientras los cuatro cruzábamos. Nathaniel salió último e inmediatamente se apoyó contra la pared con esa expresión verdosa de siempre.
—¿Sigues vivo, mortal? —preguntó Kaerith con diversión.
—No estoy seguro —respondió él.
Nox se movió a mi lado, su presencia era sólida y reconfortante. Escaneé las calles con