DAX
El agua caliente caía sobre mí como un alivio, un manto que me envolvía y me hacía olvidar, aunque fuera por unos momentos, el tumulto de pensamientos que a menudo me asediaban. La ducha se había convertido en mi refugio, un lugar donde podía dejar atrás las preocupaciones del mundo exterior y sumergirme en la única realidad que realmente importaba: mi amor por Leni.
Mientras el vapor se acumulaba en la pequeña cabina, mis pensamientos vagaban hacia ella. La imagen de su risa iluminaba mi