LENI
La lluvia caía a torrentes, como si el cielo mismo llorara mi desdicha. Las gotas golpeaban el pavimento con una furia desenfrenada, formando charcos que reflejaban las luces parpadeantes de la ciudad. El sonido del agua cayendo era ensordecedor, un rugido constante que se mezclaba con el eco de mis pasos apresurados. Corría entre las calles empapadas, mis pies descalzos resbalando en el asfalto slick. El frío se filtraba en mi piel, pero el dolor punzante en mi brazo me mantenía alerta, r