LENI
Cinco días. Cinco días de caminar sin parar, sintiendo cómo el peso del mundo recaía sobre mis hombros. Cada paso era un recordatorio del sacrificio que había hecho al dejarlo todo atrás. Mi hermano Viktor estaba a mi lado, vigilante, siempre atento. Me sentía agotada, no solo físicamente, sino también emocionalmente. Había dejado atrás a todos, a mis amigos, a Dax, a Ardian. Todo lo que una vez consideré seguro ahora se había desvanecido en la distancia.
Mientras avanzábamos, la tensió