Todo estaba caminando de manera impresionante y esto tenía a Steven realmente feliz. Era más que satisfactorio ver realizados sus sueños, pero lo verdaderamente mágico, era la aceptación que recibió en cuanto salió al mercado. Todos querían adquirir uno de los modernos e imponentes autos.
—¿Ya están listos los pedidos que ordenaron los Ferrer? —se dirigió a Yuli una vez que atravesó la entrada de la oficina.
—Ya todo está listo y en este momento están haciendo la entrega. Solo quedaron pendient