No soy una puta.
En la sala de emergencia estaban esperando a que terminarán de atenderla y todos se veían preocupados.
—¿Quiénes eran esos hombres y que querían? —la angustia e incertidumbre se apoderaron de Steven y no se quedó en silencio.
—No lo sé. Ella llegó en estas condiciones y solo lloraba sin control. Todo pasó muy rápido y tampoco entiendo nada.
Ava se veía realmente preocupada. En su rostro se percibía la angustia con solo verla.
—Esta tarde la escuché decir que saldría con su novio, no quiero ni i