«¡¿Qué?!», gritamos todos.
«No fue mi intención, ¿vale? Se estaba muriendo, así que lo hice por impulso», explica Tios con calma, mirándose las uñas como si fueran lo más interesante del mundo.
«Joder, eso es una locura», gruñe Bion tirándose del pelo con fuerza.
«¿Cuándo tuviste la oportunidad de hacerlo?», pregunta Macho, poniendo los ojos en blanco con fastidio. Da un puñetazo en la mesa, lo que le vale una mirada fulminante de Cal.
¡¿Qué demonios, salvó una vida?! Soy el único que no ve nada malo en ello.
«En la ambulancia», responde Tios con tono obvio.
No podía hablar. Solo miraba a Tios porque las palabras no pueden describir lo agradecido que le estoy. Le salvó la vida. ¿Qué habría hecho yo si la hubiera dejado morir?
«Supongo que está bien. Mientras ella esté viva», digo encogiéndome de hombros.
«Eso no lo hace estar bien», grita Bion, golpeando la mesa con el puño. Me encogí en mi asiento. Nunca lo había visto tan furioso.
Respiraba con dificultad, tenía los ojos roj