Mundo ficciónIniciar sesiónNarrador.
Esa noche Albert no pudo dormir nada pues se había castigado tanto o más de lo que pudo castigar a Elentari, daba vueltas sobre la cama sin parar mientras su lobo no dejaba de quejarse por la estupidez que Albert había cometido, pero ese hombre prepotente no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer y a reconocer que necesitaba a la pequeña elen así que se fue a su despacho a trabajar para entretener su mente en algo para ver si así






