Capitulo 44: Mutua pasión, mutuo deseo.
—¡Nath, espera! —pidió Kristy una vez había quedado boca arriba en la cama.
Él le quedó viendo curioso y alzó una ceja.
—¿Sucede algo? —preguntó.
—Quiero hacerte sentir bien —susurró ella avergonzada—, ya sabes a lo que me refiero —decía posando su mirada dorada en la entrepierna de ese hombre.
Ese CEO de cabello oscuro, mostró una sonrisita juguetona.
—Mmm~ está bien. Hazlo —accedió con gran facilidad, para sorpresa de ella.
Kristy se levantó de su lecho, apoyó suavemente sus manos en la