-Buenos días Kyoshi – escucho un llamado que provoco un estremecimiento en el nombrado. – Despierta, no seas así, hay cosas que hacer… - Decía con un tono de voz cantarín mientras observaba como la incomodidad que estaba provocando en el cuerpo ajeno comenzaba su despertar.
-Hm… – era lo único que decía en su pobre despertar. Abrir sus parpados le era cansado y le provocaba un pequeño dolor de cansancio. Cuando termino de abrirlos, diviso en su enfoque una mirada y una sonrisa burlona a su per