—No sé qué te pasó cuando contuviste su magia, pero la Fisura me obligó a elegir.
Le sujeté la cara y busqué en sus facciones algún rastro de dolor o de magia.
—¿Qué quieres decir con “elegir”? —pregunté despacio mientras me ponía de pie y tiraba de él para que se levantara conmigo. Quería examinarlo bien en busca de cualquier señal de que estuviera herido.
—Ya no puedo ver la Fisura. Supongo que la enorme grieta llena de piedras mágicas y demás sigue allí, pero yo solo veo un claro abierto y si