No teníamos suficientes collares de plata como para impedir que todos se transformaran, así que reservamos esos para los lobos más violentos que habíamos atrapado.
—Necesitas descansar. Llevas casi todo un día despierto.
—Tú también. —Miré a Dev, con Jax justo detrás de él, y sentí un nudo en el estómago. Era fácil hablar de descansar y de tomarse un respiro cuando tu compañero estaba justo a tu lado.
—¡Oye! No hagas eso. Esa mierda de desviar el tema no te va a funcionar a ti más de lo que le f