Ben
No tenía del todo claro por qué tomaba semanas planificar un viaje a una manada que quedaba apenas a una hora de distancia. Había tantas formalidades que ya me estaban mareando. Tuvimos que negociar protección, la forma en que entraríamos al territorio, los horarios permitidos. Después vinieron las cosas en las que ninguno había pensado.
El Alfa James y mi padre nos pusieron a examinar mapas buscando lugares donde los rebeldes pudieran emboscarnos en el camino, y todos los puntos donde se h