Se frotó la cara con ambas manos y luego dirigió esos ojos azul hielo hacia mí. Tenía que seguir recordándome que estaba manejando y que no podíamos salirnos del camino, porque ella me tenía completamente hechizado.
—Dirk merecía morir esta noche. La manera en que me golpeó —apretó el volante con más fuerza—. Lo ha hecho antes y lo habría vuelto a hacer. La forma en que me habló y habló de mí. Ha forzado a hembras antes. Alguien así no merece seguir respirando. No sé si eso me convierte en mala