Los chicos desaparecen, diciéndome que van a recorrer la casa, mientras yo camino a la parte este del primer piso donde solo se ven dos puertas. La primera, esta al final del pasillo y la segunda, en la pared a la derecha.
Desde mi lugar, veo como los chicos suben las escaleras al segundo piso y por ello, camino hacia el pasillo donde el mayordomo ya me espera. Cuando llego a la puerta, deseo que lo que vea no me haga débil.
Porque, aunque sé que lo está intentando al enviarme detalles y a lo