Las horas pasan y Charlotte despierta con Lowell sosteniendo su mano y Zaid llorando en silencio. Su corazón se encoge al verlos y el pensamiento que le dice que no es una buena madre, lastima su corazón.
Lowell, ya no parece un niño. Su vista esta tan perdida y cargada de odio que es imposible que sean los ojos de un niño y Zaid, quien sigue con su mirada de niño, solo llora mostrando que ha sufrido tantas cosas que se ha traumado con solo ver a su madre o tía en la cama sin despertar.
— Mamá