La guerra de miradas entre ellos, era tan molesto como sus discusiones sin sentidos y ese deseo de siempre estar discutiendo, cuando ni siquiera hay motivos para hacerlo. Por lo que, negándome a ser parte de esto, me suelto molesta del agarre de los dos.
— ¿Son unos niños acaso? Ni siquiera Zaid se porta así con Lowell, ¿no les da vergüenza que siendo jefes se porten así? — pregunto molesta.
— Él me provoca. — dice Curthwulf en una queja como si fuera un niño pequeño.
— No voy a decirlo dos vec