La vibración de un celular me despierta. Estiro mi mano y lo busco a tientas, lo encuentro, pero ha parado de vibrar, en la pantalla se leen veinte llamadas perdidas, miro la hora y me sobresalto. ¡las doce del día! He dormido demasiado.
Corro y me meto al cuarto de baño, opto por una ducha rápida, cuando estoy a punto de llegar a la puerta de salida, escucho mi nombre, camino hacia el lugar de donde salió la voz y veo a Harry justo enfrente al abrir la puerta de la habitación. Esta con la cabe