POV de Ariana Valenti
Ya había pasado un día completo.
Ariana estaba sentada en silencio al borde de la cama, su cuerpo aún débil, su mente muy lejos. Apenas se había movido desde que despertó.
No porque no quisiera, sino porque no tenía fuerzas.
Su cuerpo todavía se sentía agotado, aunque el veneno ya no la estaba matando. Algo dentro de ella había cambiado, algo que aún no entendía del todo. Su loba estaba ahí, pero no se sentía igual.
Y el vínculo…
Su pecho se tensó.
Había desaparecido.
Por