(...)
— Me estás diciendo que... mi mamá no... –Los ojos vidriosos de la chica partieron el corazón de Daven.
— Lo único que sé de su historia es que estaba obsesionada con ser madre, pero como no pudo... –El joven príncipe hizo silencio dándole oportunidad a su hermana para que procesara lentamente cada una de sus palabras.
— Hay algo que no entiendo ¿Cómo es que conoció a tu... a mí... tu padre?
— No sé cómo decirte esto, ¿crees en la magia? –Ella lo miró como si estuviera loco. –Verás en e