Gozaba de todo poder a su alcance, tanto mágico como mundial. Los líderes humanos, Licántropos y de cualquier otra creatura, le rendían respeto. Ahora que encontró a su alma gemela, planeaba coronarla ante una enorme ceremonia, fiesta que duraría días enteros, noches enteras. Sería la festividad más importante de su mundo.
Hablaba con el líder del Clan Jhergov, los dos vampiros que había asesinado de forma rápida, pertenecían a el.
—Benjamín, hemos sido líderes por muchos años. Mi Clan exige la