Jadeó cuando Benjamín la cargó colocando sus manos por debajo de la Unión de su hombro y brazo. Las rellenas piernas cortas de Leane quedaron colgando tal cual muñequita del suelo. Miró sus ojos sintiendo un poco de miedo, y no era para más, Benjamín podría matarla con tan solo un movimiento, su cuerpo le cubría totalmente el suyo gracias a su tamaño y anchura.
—Mi pequeña. No sientas miedo a mi lado, yo jamás te lastimaría— Ben cerró sus ojos. Había pasado tanto tiempo solo que, no lograba con