Me desperté en medio de la noche. Estaba completamente ansiosa. Mi corazón latía con fuerza, la temperatura de mi cuerpo era más caliente que de costumbre. Quité las cobijas que cubrían mi cuerpo y me acerqué hacía la ventanilla para tomar un poco de aire fresco. Al abrirla un viento furioso me recibió dejando mi rostro libre de cabellos. Un dulce olor a fresas llegó a mis fosas nasales. Bajé la cabeza cruzando mis brazos.
No tenía preocupaciones, ninguna otra más que yo misma. Y a pesar de ell