Amanda.
—¿Está es tu casa?— Pregunté. La mansión de Marcel Jhonson era hermosa por fuera. No podía imaginar cómo sería por dentro.
Al inicio, me negué a estar en esta situación, dormir en una casa ajena, de una persona que recién había conocido.
—Una de muchas.
—¿Y Oliver él…
— Mi hijo está en mi casa original. Su nana lo cuida mientras no estoy.
—Y ese “no estoy” no es muy concurrido.
—La verdad trato de estar el mayor tiempo con él. La mayoría de los días de la semana. Cuando debo salir de vi