Capítulo 46. •Sospecha de Sangre •
Pasada la media noche volví a despertar. Esta vez no había rastro de fiebre o una mayor molestia. El dolor en mis extremidades había bajado, incluso sentía la garganta más tranquila. La habitación se encontraba en penumbras, solo una lámpara a lado de un escritorio iluminaba la estancia. Entonces me pregunté ¿Está era su habitación? Rodé los ojos para mí misma. Era más que obvio. Me puse de pie con intenciones de buscar el cuarto de baño. Me encontraba sudorosa y con un mal sabor de boca. Neces