-Sera-
El olor a café recién hecho impregnó mis fosas nasales. Respiré un poco más profundo, siendo presa de su delirante aroma. Inconscientemente relamí mis labios resecos y poco a poco, mis extremidades fueron participe del ambiente que me rodeaba. Una presión se instaló en mi garganta, la misma que suele pasar cuando enfermas en vísperas de navidad. Poco a poco logré ser la dueña de mis movimientos, sentía las piernas entumidas al igual que, una considerable molestia en mi pómulo derecho. Ab