Desperté sobresaltada, con la respiración entrecortada.
« Fue mi culpa, fue mi culpa. Él tenía razón»
—Meg, ¿Qué pasa?
—Yo.. yo, fue mi culpa, fue mi culpa— lloro.
— Jamás, jamás digas que fue tu culpa. Le haré pagar Megan, le haré pagar a ese malnacido.
— Cuéntame una historia— Murmuré. —Creo que solo asi podré dormir.
— Bueno, no soy un experto cuenta cuentos. A parte mis gustos son un poco oscuros— Sonrió con lujuria.
— ¿Qué tipo de oscuridad señor Grossver?
—Bueno, de aquella que, te hace s