Capítulo 16.Entre sus brazos.
— Lo sentimos— musitan. Asiento con la cabeza.
— Siempre pongan el ejemplo. Debajo de ustedes hay pequeños que un día esperan salir de aquí y mostrar su mejor rostro al mundo. ¿Entendido?
— Sí. Lo siento, Daniel— murmura el mayor.
— ¡Ahora vamos a comer!— Junto mis palmas en señal de rapidez.
— No tenías que defenderme— Menciona bajando la cabeza. Me arrodillo para quedar justo a su altura. Levantó su rostro tomándolo del mentón.
— Daniel. Cuando yo tenía tu edad, hubiese dado cualquier cos