•Rosas blancas•
-Te ves hermosa Adriana- Murmuró mi hermana entrando a mi habitación. Suspiré, me sentía hermosa, era hermosa, pero justo hoy, la poca o mucha belleza que otros dijeran que tenía, no venía para nada bien.
«¿De qué sirve ser linda sí el nunca se fijó en mí?»
Mordí mi labio inferior dándome la vuelta. Ya no quería verme en el espejo. Y no es que el vestido color lila fuese feo, o mucho menos mi recogido extravagante que había costado más que la prenda que lucía. Era simplemente qu