Leonardo se quedó en el lobby con los documentos en la mano y la expresión de alguien que había esperado ese encuentro, lo había temido, y ahora que pasó no sabía si el alivio que sentía era por haber sobrevivido o por haber confirmado que ella todavía reaccionaba cuando lo veía, que era al menos algo.
Subió los documentos a Matías. Matías los miró sin abrirlos.
—¿La viste?
—Sí.
—¿Cómo está?
Leonardo pensó antes de responder.
—Está cocinando en el apartamento de Gabriela. Lo que significa que e