6. Sorprendido
Miro el desayuno frente a mi, nos levantamos temprano por que el príncipe Teivel prometió enseñarnos el reino han pasado varias semanas después del baile y solo hemos visitado a los nobles más cercanos, Ailana sabe que es demasiado común que los rebeldes ataquen así que bajo su vestido lleva su ropa de batalla y una espada.
— Esconde esas dagas en tu corsé— me pide cuando termino de desayunar, tomo las dagas y las escondo.
— Me sentiría mejor con una espada— niega.
— En caso de que nos ataquen