18. Como el fénix
Teivel sonríe y trata de quitarse las manos de Adham pero no puede, entonces patea a Adham y este se dobla, me pongo en posición para defenderme, los dragones se alertan por si tienen que salir en mi defensa, Teivel me mira con un odio que no puede contener.
— No pudiste retenerme a tu lado y ahora en venganza has asesinado a mi amada esposa y a mi hijo, valiente elegida eres— sonrió, agarra con fuerza la empuñadura de su espada, me lanza la primera estocada, la cual esquivo con agilidad Adham