Mundo ficciónIniciar sesiónDylan se divertía con la actitud de Violeta, le era difícil esconder que estaba muerta de los celos. Aunque cabreada era muy peligrosa, no podía negar que era muy cómico intentar apaciguar esos celos y demonios en su interior.
—Que me sueltes con un demonio, ¿Eres idiota? ¿No me escuchas? —Ella pataleaba intentando soltarse de sus brazos, pero no lo conseguiría.
—¿De verdad has venido a asesinarme? —







