Allison observó a su madre llorar y lamentarse, pero su expresión se mantuvo fría. Ni siquiera le ofreció un pañuelo.
Armonía, armonía. Siempre hablaba de armonía. Nunca hablaba de justicia.
En una familia donde el equilibrio ya estaba roto, donde una persona cargaba con todas las pérdidas mientras otra se quedaba con todos los beneficios, la verdadera armonía nunca podía existir. Y en el momento en que Allison se negó a seguir perdiendo, se convirtió en la villana que rompió esa paz frágil.
Ru