—¿Excepto qué? —preguntó Ronan con impaciencia.
—Ha estado brindando apoyo financiero al Hospital Rogers… y lo ha hecho con bastante frecuencia.
Ronan lo miró fijamente y frunció profundamente el ceño. —¿Apoyando a la familia Rogers? Esa es la mayor señal de alarma de todas.
El señor Gerado no había terminado en el Hospital Rogers por casualidad. De hecho, todo había sido planeado por Ronan.
Había ordenado a sus hombres interceptar el automóvil del señor Gerado cuando regresaba del aeropuerto,