La expresión de Jackson se volvió sombría. La poca paciencia que aún le quedaba con la arrogancia de Ezra desapareció por completo.
Ronan finalmente perdió el control. —¡Traigan a dos hombres! ¡Sujétenla! ¡Mantengan a Alan afuera! ¡Quiero que escuche cada uno de sus gritos!
Había reprimido su ira durante demasiado tiempo. Ahora estaba listo para desatarla por completo.
Dos corpulentos guardaespaldas entraron corriendo en la habitación. Sin importar la resistencia de Ezra, la sujetaron por los b